06 de agosto de 2026
Descubriendo la Verdad Oculta: Más Allá de la Mitigación de Riesgos
¡Bienvenidos, valientes defensores de la gestión de riesgos! Hoy vamos a hablar sobre un tema que a menudo se pasa por alto, pero que merece nuestra atención y comprensión: las estrategias de respuesta a los riesgos. Ah, sí, esas cinco estrategias mágicas que a veces olvidamos.
Escalar, Evitar, Aceptar, Transferir y, por supuesto, Mitigar. ¿Quién podría olvidar a nuestro amigo Mitigar? Pero aquí está la revelación sorprendente: no, no es la única respuesta adecuada a los riesgos. ¡Toma asiento, porque estamos a punto de desentrañar la verdad oculta!
Escalar: La Estrategia de los Valientes
Cuando nos enfrentamos a un riesgo que podría ser más allá de nuestra capacidad de manejo, no debemos temer escalando. Escalar no es signo de debilidad, sino de valentía. Es como decir: "Este riesgo es tan grande que necesitamos a los expertos, ¡llamemos a los refuerzos!".
Ejemplo: Imagina que eres un explorador en la selva amazónica. Te encuentras con un río imposible de cruzar. ¿Qué haces? Escalas, es decir, buscas la ayuda de un guía experimentado con un bote resistente. Eso es escalar.
Evitar: El Arte de la Prevención
A veces, la mejor forma de ganar una batalla es no luchar en absoluto. Evitar riesgos significa tomar decisiones conscientes para evitar situaciones que podrían poner en peligro nuestro proyecto o misión.
Ejemplo: Si planeas una fiesta en tu casa y sabes que tu gato tiende a derribar las decoraciones, puedes evitar el riesgo de un desastre retirando las decoraciones frágiles antes de la fiesta. Eso es evitar.
Aceptar: La Sencillez de la Aceptación
¿Recuerdas esa famosa cita de El Señor de los Anillos? "Un valiente hombre acepta las cosas que no puede cambiar". Aceptar un riesgo es reconocer que no puedes evitarlo ni cambiarlo, y simplemente continuar con tu proyecto, consciente de su existencia.
Ejemplo: Si planeas una boda al aire libre y sabes que podría llover, puedes aceptar el riesgo de la lluvia y saber que se van a mojar en caso de que ocurra. Eso es aceptar.
Transferir: Dejar que Otros Lleven la Carga
Transferir riesgos es como decir: "Este problema ya no es nuestro". Implica confiar en otra persona o entidad para manejar el riesgo en tu nombre.
Ejemplo: Si contratas una empresa de seguridad para proteger tu evento, estás transfiriendo el riesgo de seguridad a ellos. Si algo sale mal, es su responsabilidad. Eso es transferir.
Mitigar: No la Única Estrella del Espectáculo
Finalmente, llegamos a nuestro querido Mitigar. Sí, es importante, pero no es el único superhéroe en el mundo de la gestión de riesgos. Mitigar implica tomar medidas para reducir la probabilidad, el impacto o ambos de un riesgo.
Ejemplo: Si descubres que hay una posibilidad de retraso en tu proyecto debido a la falta de recursos, puedes mitigar el riesgo contratando más personal temporalmente. Eso es mitigar.
Entonces, la próxima vez que escuches a alguien hablar obsesivamente sobre "mitigar" riesgos, sonríe y recuerda que en el vasto mundo de la gestión de riesgos, hay cinco estrategias a nuestra disposición. Escalar, evitar, aceptar, transferir y mitigar, cada una con su lugar y propósito. ¡Aventurémonos más allá de la mitigación y abracemos todas las estrategias para enfrentar los riesgos con valentía y sabiduría!
Alfonso Kaiser
MBA, MSc, Ingeniero Naval
PfMP, PgMP, PMP, PMI-RMP, ISO 21500 Auditor



