¿Reemplazará la Gestión de Proyectos Ágil a la Tradicional?


Esta es una pregunta que ronda a los interesados de las organizaciones incluyendo a los profesionales de dirección de proyectos. ¿Podríamos estar haciendo los proyectos más rápidos si pasamos todos nuestros proyectos a una gestión ágil? ¿Es un mal síntoma tener proyectos mixtos o híbridos (ágil + tradicional)? ¿Debería enfocar mi carrera sólo en metodologías ágiles apostando a futuro?

Cada enfoque tiene fortalezas y debilidades según el contexto. A continuación les indicamos algunas pautas para saber cuál enfoque de gestión de proyectos es el más apropiado: tradicional, ágil o híbrido

En primer lugar, para seleccionar el enfoque podemos  usar el modelo Cynefin. Este modelo clasifica a los problemas o decisiones en 5 dominios: simples, complicados, complejos, caóticos y desorden. En los problemas simples las relaciones de causa-efecto son evidentes y se tienen mejores prácticas diseñadas para resolverlos. En los problemas complicados las relaciones de causa-efecto son evidentes para un experto y es propicio para el diseño de buenas prácticas. El enfoque tradicional de gestión de proyectos se adapta bien para estos dos dominios

En los problemas complejos la relación de causa-efecto es evidente en retrospectiva, mirando hacia atrás; y es apropiado para las prácticas emergentes como las metodologías ágiles de gestión de proyectos.  ¿Por qué no hacer una aplicación y coordinar a todos aquellos que quieran usar sus autos como taxis? Obvio. Uber facturó US$20 billones de dólares el 2016 y ahora es evidente, pero en retrospectiva

En el caos la relación de causa efecto no está clara y se debe actuar tratando de salir de esta situación: como en la última nevada en Santiago en que quedaron sin suministro eléctrico 311 mil clientes. En el desorden no sabemos en qué dominio nos encontramos.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta las características únicas del proyecto que nos empujan a seleccionar un enfoque específico. Por ejemplo, no podremos trabajar con una gestión de proyectos ágil si el producto no se puede entregar en forma incremental a lo largo del proyecto. Es probable que usemos un enfoque híbrido en un proyecto que implique infraestructura y software

Por otro lado, la gestión ágil será superior cuanto más incertidumbre o innovación tenga el proyecto respecto al producto o a la implementación

Según el último informe Pulse 2017 de PMI el 20% de los proyectos son híbridos, 37% utilizan un enfoque tradicional, 21% usan la gestión ágil y 23% otros enfoques. La tendencia es que nuestros proyectos deben ser más innovadores en esta ola de transformación digital en que se encuentra el mercado, por lo que debemos esperar más proyectos ágiles e híbridos. Las organizaciones y el director de proyecto deben prepararse para utilizar los distintos enfoques de gestión y aprender a seleccionarlos buscando un desempeño superior.

 

Armando Camino MBA, PMP, CSM, CSPO, PMI-ACP

Socio de SCM Capacitaciones

www.scmcapacitaciones.cl