Liderazgo en conflicto


 

Image courtesy of David Castillo Dominici at FreeDigitalPhotos.net

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Hoy en día se habla mucho de “la crisis del liderazgo”, la falta de líderes que generen el cambio que las empresas y la sociedad necesita. Existe un elemento que agrega confusión a esta situación y es que el estilo predominante o tradicional de liderazgo ya no se ajusta a las actuales estructuras organizacionales ni a los cambios generados por la tecnología, esta situación ha impulsado el surgimiento de nuevos estilos de liderazgo los cuales convergen en el mismo ámbito laboral generando un conflicto por ser el predominante.

Contexto

Tomando como base lo descrito en el anexo X.3 del PMBoK: “El liderazgo implica dirigir los esfuerzos de un grupo de personas hacia una meta común y hacer posible que trabajen como un equipo. En general, el liderazgo es la capacidad de lograr que las cosas sean realizadas a través de otras personas”, dicho esto, podemos incluir al autoritarismo como un estilo de liderazgo dado que también logra hacer cosas a través de otras personas; después de todo muchas compañías e inclusive países han salido adelante a través de este estilo de liderazgo.

En la actualidad, el autoritarismo se encuentra enraizado en nuestra sociedad como parte de un legado de gobiernos militares que dejaron marca en nuestros países y su cultura; en este estilo de liderazgo la verticalidad en las relaciones es importante e inclusive es necesaria para el logro de objetivos, tal como puede observarse en las operaciones militares donde los subordinados obedecen a sus superiores sin cuestionar y muchas veces sin entender el real objetivo de la operación, es decir, debe existir una confianza absoluta en que los niveles superiores de la organización saben lo que hacen y por ello se siguen sus indicaciones al pie de la letra.

En otras corrientes de liderazgo se deposita mayor confianza en los niveles que ejecuta el trabajo y la relación jefe-subordinado se vuelve más horizontal; existen varias teorías, de las cuales, podemos encontrar bastante información en internet.

¿Cómo se refleja esto en los proyectos?

Es cada vez más frecuente trabajar en organizacionales con estructuras matriciales donde el Director de Proyecto no tiene personal a cargo y debe coordinar el trabajo de personas que reportan a otra área e inclusive de personas con un cargo de mayor jerarquía en la empresa; para salir adelante con un proyecto de este tipo se requiere desarrollar habilidades tales como la comunicación, influencia, negociación, motivación y generación de confianza.

Adicionalmente, tenemos una mayor demanda metodologías agiles, mayormente en el ámbito TI, donde el trabajo se basa en la confianza mutua, comunicación abierta y donde el mayor aprendizaje se da a través de la prueba y el error, siendo esto último un factor clave para obtener mejores resultados en el tiempo; este estilo es totalmente opuesto al autoritarismo.

¿Qué podemos hacer?

Nos desenvolvemos en ambientes donde confluyen diferentes estilos de liderazgo, estos dependen mucho de la persona, la organización y de la meta que se quiera conseguir, es por ello que debemos reflexionar y desarrollar las habilidades más críticas para el rol de director de proyectos: comunicación y generación de confianza; luego aplicarlas en la organización y el proyecto que nos toca liderar.

Al dirigir proyectos debemos preguntarnos siempre: ¿Cómo estas actividades nos llevaran al cumplimiento de los objetivos? Mediante esta constatación y una comunicación efectiva lograremos alinear el trabajo del equipo, manteniendo foco en los objetivos del proyecto; de esta manera estaremos ejerciendo de manera efectiva el liderazgo que el proyecto necesita.

No debemos perder de vista la meta, nuestro objetivo principal, para lo cual necesitamos “lograr que las cosas sean realizadas a través de otras personas”.

Ernesto Ganoza, PMP, PCA
Dirección de Proyectos, Consultor & Coach