Inteligencia emocional en los Proyectos


La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social, que nos brindará mayores posibilidades de desarrollo personal” extraído del prólogo del libro La Inteligencia Emocional por Daniel Goleman

En los proyectos, lo que más dedicación requiere de nuestra parte, es tiempo necesario para relacionarnos e interactuar con las personas (interesados y equipo de proyecto), teniendo en consideración que cada individuo y cada integrante de un equipo es diferente y tienen diferentes intereses y motivaciones. El relacionamiento social puede llegar a convertirse en una actividad muy compleja y estresante para el director de proyectos.

En el PMBoK versión 6, se describe la inteligencia emocional como “…la capacidad para identificar, evaluar y manejar las emociones personales y la de las otras personas, así como las emociones colectivas de grupos de personas…”. Un director de proyectos con una inteligencia emocional desarrollada será capaz de ser asertivo ante situaciones consideradas difíciles, teniendo la capacidad de reaccionar de manera empática y adecuada a cada situación, logrando así obtener, de las interacciones humanas, resultados positivos que aporten al desempeño del equipo y al cumplimiento de los objetivos del proyecto.

Se podría afirmar que la inteligencia emocional nos permite gestionar adecuadamente nuestras emociones (no controlarlas) a través de entender qué es lo que sentimos, lo cual nos abre la posibilidad de entender también las emociones de las demás personas, es decir, nos convierte en personas más empáticas.

El primer paso para desarrollar nuestra inteligencia emocional es el entender qué son las emociones y cómo se manifiestan en las personas, para ello utilizaremos como referencia las emociones básicas de Susana Bloch:

  • Alegría: se manifiesta con risa y sensación de felicidad.
  • Tristeza: se manifiesta con llanto y sensación de depresión.
  • Rabia: Se manifiesta con agresión y con sensación de enojo e ira.
  • Miedo: Se manifiesta con angustia y ansiedad.
  • Erotismo: Se manifiesta con sensación de amor sexual (de pareja).
  • Ternura: Es el que se presenta en las amistades, amor filial y parental.

Las emociones vienen acompañadas de manifestaciones físicas temporales (respiración, gestos, corporalidad, coloración, etc.) y su objetivo es preparar nuestro cuerpo para movilizarlo, generando así una respuesta a una situación dada. La importancia de conocer e identificar estas emociones es que nuestro cerebro será capaz de entender y procesar lo que nos está pasando en un momento específico (identificará y entenderá el mensaje de la emoción); darnos cuenta nos abre a la posibilidad de cambiar esa respuesta o emoción a través de una preparación personal. Un punto clave es el asociar lo que sentimos con eventos específicos, es decir, identificar la emoción que siento cuando sucede algo en particular.

Por ejemplo, si he logrado identificar que al negociar con una persona en particular (evento/persona) siento una rabia y miedo (emoción), debido a que encuentro que la persona es agresiva y/o no escucha mis argumentos, generando que no obtenga los resultados esperados, puedo entender mejor la causa y trabajar en estrategias específicas como pueden ser mejorar mi conocimiento mediante una mayor preparación en la materia a negociación y el conocer los impactos de las diferentes decisiones, generar mayor confianza mediante el uso del mismo lenguaje de la persona (canales de comunicación VAK) o cualquier otra acción  que me permitan ir con mayor confianza y apertura a enfrentar esa situación.

Podemos resumir los pasos necesarios para desarrollar nuestra inteligencia emocional con lo siguiente puntos:

  1. Conocer las emociones (nivel cognitivo)
  2. Observar/Identificar que situaciones nos genera que sentimientos (autoconocimiento: asociación evento – persona – emoción)
  3. Desarrollo de estrategias:
    1. Lo que percibo de la situación/evento (reencuadre)
    2. ¿Qué puedo hacer para cambiar esa emoción? (preparación)
  4. Poner en práctica las estrategias definidas: Acción

Una vez que logramos identificar y asociar evento – persona – emoción en nosotros, será mas sencillo identificarlo en los demás, lo cual permite gestionar mejor las emociones de otras personas y grupos.

El tiempo que nos tome desarrollar nuestra inteligencia emocional dependerá de qué tan rápido lleguemos al paso 4 en cada situación que identifiquemos sin que necesariamente tengamos la acción “perfecta”, simplemente ir probando y ajustando a medida que vamos tomando acción.

Existe un dicho que dice: “un diestro capitán no se hace en aguas calmas” esto aplica también para desarrollar nuestra inteligencia emocional, para conocernos mejor y lograr la tranquilidad que tanto anhelamos, porque al final eso es lo que de una u otra manera buscamos, que las situaciones que se nos presentan no nos disturben, manteniendo la tranquilidad y equilibrio que nos permita salir adelante en los proyectos y en nuestra vida.

Ernesto Ganoza, PMP, PCA
Dirección de Proyectos, Consultor & Coach