Columna de los Referentes: Agilidad, la receta


En 20 años como profesional he visto y he trabajado con un sinfín de propuestas para el desarrollo de software… todas prometen ser eficientes, lograr reducir el time to market, aumentar la calidad y productividad. Si es así, ¿por qué entonces no todas sobreviven en el mercado?

Una de las respuestas que me doy es porque simplemente buscamos el santo grial en el desarrollo de software y la otra, porque debemos cambiar.

Lamentablemente las decisiones sobre implantar un marco ágil en una empresa van por una moda que por una decisión de liderazgo o convencimiento.

Hay mucha información sobre los beneficios por optar un marco de trabajo ágil, por consiguiente, no quiero focalizarme en ello. Pero sí en puntos a considerar.

Entrego lo que seria los mejores “ingredientes para una receta” de la agilidad en una empresa:

La agilidad debe partir por un cambio cultural, no por la compra de una herramienta.

Lo ideal es que la agilidad sea instaurada o diseminada por el área de negocio y cultura para luego pasar al resto de la organización; más que inicialmente ser instaurada por tecnología.

No vendas la agilidad por cuán rápido vas a hacer; eso está lejos de ser ágil. No va por la velocidad, va por la flexibilidad y la confianza en la predicción de la entrega de valor.

Debes prepararte psicológicamente y operativamente para cambiar de un paradigma de cumplir una “fecha” por otro de “cuánto valor daremos”. La “fecha” pasa a ser la segunda variable.

Estar dispuesto a ceder tu puesto, a efectuar otras actividades y rol en la empresa. Debes pasar de estar en un puesto o cargo fijo a otro donde entrego más valor a la compañía.

No inventes: usa un marco de trabajo ágil y cumple de acuerdo con las prácticas que indica. Una vez hayas conseguido una madurez y práctica constante, atrévete a inventar o a modificar tu desempeño ágil. O si quieres a incorporar lo mejor de cada propuesta ágil.

Comienza la agilidad comenzando en líderes referentes y con equipos, pero jamás olvides escalar.

Dos mil años han pasado de la formula básica y debes seguir utilizándola. Cuánto invertí y cuánto estoy obteniendo. Cuánto dinero gasto, pero cuánto ha mejorado mi ganancia gracias a ser ágil

No olvides que hacer ágil no es lo mismo en ser ágil. Practicar “SCRUM” (u otro paradigma) y usar POST-IT no significa que eres ágil, solo que lo haces.

 

No dude canalizar sus dudas o preguntas al pmi@pmi.cl

*Referentes: Un conjunto de expresidentes, vicepresidentes y voluntarios que han colaborado activa y permanentemente al desarrollo del capítulo, que reúnen un conjunto de experiencias valiosas para la construcción de espacios de influencia, difusión y evangelización de la disciplina en las organizaciones e instituciones, en las que dichos referentes se puedan desarrollar.

Material complementario:

PM Network® , artículo Agile Assurance, diciembre 2018.

Transformación digital, tour cono sur 2018.

PMI-ACP, https://americalatina.pmi.org/latam/CertificationsAndCredentials/PMI-ACP.aspx

Guía Práctica Ágil, PMI.org

 

Alejandro Bedini G.:

Certificado en PMP®, PMI-ACP®, Certified ScrumMaster®, Certified Scrum Product Owner, Certified Scrum Professional®, ISTQB Foundation Level, y Test Manager Level.

Ha ocupado cargos como líder de proyectos y portafolio, jefe unidad, jefe departamento y subgerente impulsando mejoras de procesos, implementando herramientas para automatización, enmascaramiento de datos, creando áreas, impulsando el cambio, mejoras procesos entre otros. En industrias de telecomunicaciones, banca, financiera y gobierno.

Ha implementado en empresas pequeñas y grandes el modelo de madurez CMMI®, PMO, y mejoras de proceso. Como así implantando en forma temprana metodologías ágiles en diversas compañías en Chile y el exterior.